Hoy
esta cocina cumple 5 años. Ahí es nada…. Hoy no os voy a mostrar ninguna receta
pero ya que estamos de aniversario , os invito a daros un paseo por un sitio
especial, coged la bolsa de la compra que nos vamos al mercado de la Esperanza,
el mercado de Santander, la plaza.
El
recuerdo que tengo del mercado de pequeña es malo, por no decir horroroso.
Acompañaba a mi madre todas las semanas y si no llovía me dejaba esperarla en
el escaparate de juguetes de Ribalaygua ( unos grandes almacenes que estaban justo
al lado del mercado) pero si llovía, casi siempre , tenía que entrar. Recuerdo
el mal olor, la oscuridad, esos peces mirándome….Lo que peor llevaba era la
zona de casquería con aquellos animales colgando y chorreando sangre….
Hoy
en día la plaza, como decimos en Santander, ha cambiando, no huele mal, los
puestos están ordenados y limpios y se respira otro ambiente.
Cuando
algún lector me escribe para decirme que viene a Santander y me pide consejo
sobre los sitios a visitar, la plaza está siempre entre mis “indispensables”.
He visitado muchos mercados de toda la geografía y sin lugar a dudas, sin
querer ser pretenciosa, os puedo asegurar que la plaza del pescado de Santander
es el mejor que he visitado, por su amplitud, variedad de pescados , organización
de los puestos , precios y por supuestísimo, por la calidad del pescado.
Las
fotos que os muestro son una mezcla de varias visitas. La gente de los puestos
está acostumbrada a que la gente curiosee y no les importa que mires el pescado
y hagas una foto. Suelen preguntar de donde eres y dan todo tipo de
explicaciones cuando les haces una pregunta sobre el pescado que venden.
Espero
no aburriros .He procurado mostraros un poco de cada zona para que os hagáis
una idea.
El
edifico se encuentra en pleno centro de Santander, justo detrás del
ayuntamiento. Se inauguró en abril de 1904 y desde entonces ha sufrido varias
restauraciones. La primera después del incendió en 1941 y la última en el 2010. Los arquitectos que lo
diseñaron fueron Eduardo Ryenals y Juan Moya . Así como es verdad que los
santanderinos estamos muy orgullosos de nuestra plaza, por los productos que en
ella se venden, poca gente sabe que el
edifico en si , de estilo modernista, también tiene gran valor pues es una de
las pocas muestras de arquitectura de hierro que se conservan en España.
Tiene
cuatro entradas, una por cada fachada y se divide en dos plantas.
La
zona exterior del mercado la constituyen los puestos de flores que se ubican en
una bocacalle peatonal al lado del mercado, una explanada donde dependiendo del día de la semana se
ponen los puestos de fruta y verdura o del mercadillo de venta ambulante, y los puestos de encurtidos y de la Antigua Hermita. Éste último, un pequeño-gran quiosco, regentado por Rosa, de hierbas y especias en
el que podéis encontrar absolutamente de todo.
La
parte exterior dedicada a la fruta y verdura es un mar de puestos con sus toldos
blancos y azules, los colores de la bandera santanderina. En casi todos los
puestos se puede leer la coletilla “de aquí”, “ de Cantabria “.
Los
productos, generalmente de temporada, son prácticamente los mismos en todos los
puestos, las cantidades no suelen ser muy abundantes , lo que da confianza a la hora de comprar pues casi todo
es de un producción pequeña y nada industrial. A mí me gusta ir especialmente los sábados, la
plaza está más animada y hay un mayor número de puestos. Me gusta ver las
tortas de pan artesano y de te del puerto con el que se hace la infusión de
orujo, tan de aquí ( prometo una entrada al respecto )
El
edificio tiene dos plantas, la planta baja para el pescado y la planta superior
para la carne , fruta y verdura.
Si
algo hay que destacar de la planta superior es el techo. Pocas personas miran
hacia arriba cuando hacen sus compras pero la verdad es que merece la pena
echar un vistazo al conjunto que forman los ventanales, la madera, y el hierro.
Respecto
a los puestos, aquí podéis encontrar un buen número de carnicerías, pollerías y
fruterías. Destacan , bueno, a mí son los que más me gustan, los puestos con
productos de aquí: quesos, legumbre , anchoas, sobaos….
En
la plaza es el único sitio donde tienes la garantía de encontrar Caricos, ( nuestra alubia roja ) y la
berza para hacer el Cocido Montañés.
Pero
para ser del todo sincera, la joya de nuestro mercado, es la planta baja, la
del pescado y marisco.
Alimentar
a una familia a base de pescado es más caro que guisar un pollo para 4
personas, eso está claro pero precisamente por eso me gusta ir a la plaza, la
variedad de pescado es abundante tanto en el tipo de pescado como en su precio.
Quiero decir, que en la plaza puedes encontrar la mejor merluza de pincho del
mercado, y pagarla, por supuesto, pero
también se encuentra pescado mucho más asequible para el bolsillo, con la
garantía de su frescura, como la
palometa o el chicharro.
Yo
no soy clienta fija de ningún puesto , primero me doy una vuelta, miro el
pescado, comparo y al final me decido por el que me haga más tilín puesto que
en general los precios son muy parecidos y la atención suele ser la misma: en
todos los puestos limpian el pescado y lo prepararan al gusto del consumidor : ¿ Cómo te lo pongo , hijuca ? Suelen
preguntar.
Mi
recorrido siempre termina en los puestos de flores. Cargados "como felipones" ,
con mi ramo de margaritas en la mano, nos dirigimos al parking. De pequeña
nunca valoré vivir en el centro de la ciudad, el ir andando a la plaza. Ahora,
al vivir a las afueras, los sábados
toca bajar a la plaza en coche y pagar
los 2 eurillos de aparcamiento, pero creo que merece la pena. Mira que yo soy
una incondicional de Carrefour pero de vez en cuando ir a la plaza, me encanta,
es como viajar en el tiempo, yo creo que hasta los peces y las señoras de los
puestos son los mismos que hace 30 años…..
Mil
gracias por estos cinco años.