CALDEIRADA DE RAYA

 

En casa no habíamos comido raya hasta que hace dos años una compañera me regaló una bolsa con unas cuantas alas. Cuando las puse al horno sobre una capa de patatas panera, descubrimos lo delicioso que es este pescado, a mi entender, poco conocido fuera de Galicia. ¡Qué pena haber tardado tanto en descubrirlo!

Se trata de un pescado blanco, muy sabroso. Su gran ventaja: tiene una textura suave y gelatinosa ya que no tiene esqueleto óseo. Vamos, que no tiene espinas (ideal para niños y adultos enemigos de las “raspas”)

La raya forma parte de la tradición gastronómica gallega. Se suele cocinar, frita, al horno o como te la presento hoy en caldeirada. Si tienes ocasión, no dejes de probarla. Echa un vistazo en tu pescadería a ver se la hay.

Como siempre, te dejo unos detalles que te pueden venir bien:

-En función de su tamaño, partirás las alas en 2 o tres trozos cada una.

-Parece una tontería pero procura utilizar buenas patatas.

-El unto gallego es grasa de cerdo curada en salazón. Forma parte de la cocina tradicional gallega y se emplea para dar sabor a caldos y cocidos. Fuera de Galicia es difícil conseguirlo. Yo aproveché que mi hijo fue a Galicia hace unos meses y le pedí que me trajera. Si no lo tienes, que me perdonen los gallegos…puedes poner un trocito de tocino salado.

-El único inconveniente del plato es quitar la piel al pescado. Hay distintas técnicas. La que mejor me ha funcionado es escaldando las alas en agua hirviendo como te muestro en la receta pero tú lo puedes hacer cómo mejor te apañes.

CALDEIRADA DE RAYA

Ingredientes:

2 alas de raya grandes
4-5 patatas
1 cebolla
3-4 dientes de ajo
Aceite
Pimentón
Vinagre
Un trocito de unto
Sal

Así lo hago yo:

-Comenzamos quitando la piel a las alas de raya. Para ello ponemos agua a hervir en una cazuela grande. 
-Lavamos la raya bajo el grifo.
-Cuando el agua este hirviendo sumergimos la raya 1 minuto.
-Sacamos del agua la raya y tiramos de su piel para dejar cada ala limpia. La cortamos en 2 o tres trozos dependiendo del tamaño. Reservamos.
-Pelamos las patatas, las lavamos y cortamos en trozos chascándolas. 
-Pelamos la cebolla y la partimos en 6 trozos grandes.
-En una cazuela ponemos las patatas junto con la cebolla y agua abundante para que se cuezan con un poco de sal durante unos 25 minutos.
-Cuando falten unos 8 minutos para que se terminen de cocer las patatas, incorpora a la cazuela la raya partida en trozos.
-Mientras tanto, comenzamos a hacer el sofrito.
-Pelamos y partimos en láminas los dientes de ajo.
-Ponemos aceite en una sartén y cuando esté caliente, incorporamos los ajos y el trocito de unto.
-Cuando estén los ajos dorados y el unto derretido, retiramos la sartén del fuego y añadimos el pimentón y un chorrín de vinagre. Removemos bien.
-Sacamos las patatas, la cebolla y la raya de la cazuela con la ayuda de una espumadera y lo ponemos en la fuente de servir.
-Para terminar, regamos las patatas y raya con la ajada que acabamos de hacer.

¡Que te aproveche!





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