CALDEIRADA DE RAYA
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En casa no habíamos comido raya hasta que hace dos años una compañera me regaló una bolsa con unas cuantas alas. Cuando las puse al horno sobre una capa de patatas panera, descubrimos lo delicioso que es este pescado, a mi entender, poco conocido fuera de Galicia. ¡Qué pena haber tardado tanto en descubrirlo!
Se trata de un pescado blanco, muy sabroso. Su gran ventaja: tiene una textura suave y gelatinosa ya que no tiene esqueleto óseo. Vamos, que no tiene espinas (ideal para niños y adultos enemigos de las “raspas”)
La raya forma parte de la tradición gastronómica gallega. Se suele cocinar, frita, al horno o como te la presento hoy en caldeirada. Si tienes ocasión, no dejes de probarla. Echa un vistazo en tu pescadería a ver se la hay.
Como siempre, te dejo unos detalles que te pueden venir bien:
-En función de su tamaño, partirás las alas en 2 o tres trozos cada una.
-Parece una tontería pero procura utilizar buenas patatas.
-El unto gallego es grasa de cerdo curada en salazón. Forma parte de la cocina tradicional gallega y se emplea para dar sabor a caldos y cocidos. Fuera de Galicia es difícil conseguirlo. Yo aproveché que mi hijo fue a Galicia hace unos meses y le pedí que me trajera. Si no lo tienes, que me perdonen los gallegos…puedes poner un trocito de tocino salado.
-El único inconveniente del plato es quitar la piel al pescado. Hay distintas técnicas. La que mejor me ha funcionado es escaldando las alas en agua hirviendo como te muestro en la receta pero tú lo puedes hacer cómo mejor te apañes.























